El pasado sábado, la crecida del caudal del Rió Grande causó alarma en la población de Huamachuco. Desde las 6 de la tarde se observó que las aguas venían aumentando considerablemente.
El fuerte ruido de las aguas y el sonido de las piedras que traía preocupó a los huamachuquinos.
Moradores del sector de Chuquichaca informaron que se percibía un fuerte olor a lodo y el sonido que ponía en alerta. En todo el barrio de las 5 Esquinas pasaba lo mismo.
Llegada la noche era mas preocupante. Algunos vecinos y ciudadanos se constituyeron al puente grande y puente Cumbicus para observar el fenómeno.
Como se recuerda en el año 1983 creció el caudal, llevándose las casas en esta zona. Una de ellas fue de la familia Arévalo. También el agua se llevó la parte sur del antiguo puente, dejando incomunicada a la población.
Ocurrió lo mismo en el año 2003, donde moradores que compraron terreno y edificaron sus casas a varios metros, aguas abajo del puente grande, estuvieron preocupados por la crecida del río. No había encauzamiento. Fue del momento. Este lugar ahora se llama las Praderas.
Los vecinos no querían salir, incluso hace un mes cuando maquinaria de la Municipalidad Provincial Sánchez Carrión inició en el encauzamiento, algunas de las familias se opusieron. Pese a ello se realizaron los trabajos, al igual que la parte de la zona alta, donde sí hubo apoyo.
Nos comunicamos con el alcalde provincial Arturo Rebaza López, que de inmediato se comunicó con los responsables que acudieron a varios puntos del río. De igual forma Serenazgo, con linternas, estaban atentos ante cualquier desgracia.
César Reyna Pari, coordinador de Defensa Civil y Juan Palacios, jefe de ODEMA (maquinaria y equipo municipal) estuvieron en los lugares de alerta.
Por su lado el Subprefecto Lorenzo Armas y Policía Nacional monitoreaban otras zonas.
Felizmente no se registraron daños personales ni materiales.
Al cierre de esta información, el caudal está bajando considerablemente. (Beto Mendoza)