Sicario mató a balazos a dueño de pollería. Además, dejan dinamita con fines extorsivos en taller y cambian sorpresivamente a agentes de Inteligencia.
La última vez que el ministro del Interior, Carlos Basombrío Iglesias, llegó a Trujillo resaltó el trabajo presente y anterior realizado en la lucha contra el crimen organizado, aseguró que producto de esto las extorsiones habían disminuido en un 20 % y adelantó más golpes al hampa. Sin embargo, esto ocurre en teoría, porque en la práctica se está dando todo lo contrario. Ayer, se perpetraron tres hechos delictivos más y el repentino cambio de unos 20 agentes de la Oficina Regional de Inteligencia (ORI), los mismos que, paradójicamente, participaron en la desarticulación de unas 27 bandas delincuenciales que tanto destacó la autoridad.
Sin piedad
Uno de los casos que ensombreció la ciudad es el asesinato de Víctor Emiterio Bobadilla Vílchez, de 46 años de edad, propietario del resturante-pollería El Tambo, ubicado en la avenida Metropolitana II, manzana P, lote 14 de la urbanización San Isidro. A él lo atacaron a balazos a las 9 de la noche del jueves, cuando se encontraba en las afueras de su negocio, junto a su empleado, el venezolano Ricardo Augusto Pezzetta Leonci (26) y Luis Alberto Rodríguez Romero (50). De acuerdo a testigos, un sicario, de unos 16 años, descendió de una moto lineal, que era manejada por su cómplice, y sin mediar palabra alguna empezó a disparar contra los tres, siendo su objetivo principal Bobadilla Vílchez, para luego fugar con rumbo hacia La Esperanza.
El empresario recibió seis balazos en diferentes partes del cuerpo y murió camino al hospital Regional de Trujillo, hasta donde fue trasladado por uno de sus familiares, en tanto que sus acompañantes están heridos en ese mismo nosocomio. Los familiares del fallecido no quisieron hablar con la prensa. Sus vecinos aseguran que era extorsionado y, al parecer, lo mataron por no pagar cupos. Coincidentemente, hay una persona con el mismo nombre de la víctima que se vio envuelto en un sonado caso de tráfico ilícito de drogas en la década del 90.
En noviembre de 1996, según reportes periodísticos de ese entonces, fue detenido un tal Víctor Emiterio Bobadilla Vílchez en Quito (Ecuador) y lo vincularon al narcotraficante Willer Alvarado Linares (a) Champa. Cuando fue detenido presentó la libreta electoral N.º 1822042 a nombre de Herbert Alcides Rodríguez Benítez, la cual era falsificada. Bobadilla estuvo preso en aquellos años en el penal Miguel Castro Castro de Lima por el delito de tráfico ilícito de drogas. Salió en libertad, el 17 de abril del 2001 a través de un hábeas corpus concedido por el Juzgado Penal de Moyobamba (San Martín). En su ficha de Reniec, el dueño del restaurante asesinado no tiene otro homónimo, pero tampoco figura con antecedentes policiales, por lo que no se sabe si es la misma persona. En su cuenta de Facebook, aparece con fotografías luciendo modernos carros y en una aparece posando con una pistola en mano. Era aficionado a la pelea de gallos. El caso es investigado por la fiscal Elena Jara Castañeda.(la industria)